Bochorno total en casa
Si algo le faltaba a la mala racha que atraviesa Pumas era perder el valor de casa, que la fortaleza a la cual se aferraban en CU se viera vulnerada. Pues ayer eso ocurrió. Universidad se empequeñeció en su propia guarida, fue un equipo débil, timorato, falto de idea y perdió por 2-0 con Puebla, un conjunto que se paró con orden y valentía, que fue superior desde el primero hasta el último minuto.
Universidad sabe que para aspirar a la Liguilla, en casa no debe haber margen de error, lo tenían claro todos: el cuerpo técnico y la plantilla, así lo exponen en las conferencias de prensa, pero el discurso dialéctico no ha podido ser trasladado a la cancha, falta que las palabras se hagan acciones prácticas.
De entrada, Guillermo Vázquez se sacó de la manga un once sin David Cabrera en la media de contención, en su lugar puso a Fernando Espinosa junto a Carlos Campos y volvió a amarrar a Javier Cortés en la banda derecha. Los inventos de Memo tuvieron un costo alto, pues Puebla, desde el comienzo, le ganó el medio campo a Universidad y no tardó el golpear directo al marcador.
Luis García controló el balón en medio campo, lo llevó y esperó el movimiento de Luis Landín, después, el español dio muestras de su toque exquisito, filtró un pase a la espalda de la defensa, Landín le sacó varios metros a Marco Palacios, encaró a Alejandro y lo dejó en el suelo para después empujar el balón, apenas al minuto 5.
El partido llamaba a la gesta de Pumas, a que diera una muestra de orgullo y que argumentara sus opciones, pero nada. Hasta ayer, los jugadores de Universidad habían ponderado que en otras tardes el funcionamiento había sido bueno y el resultado injusto, pero eso no vale en los efectos prácticos del día a día, porque ese accionar que resaltaban ayer se fue al bote de la basura en 90 minutos.
Pumas fue un equipo sin idea, carente de lucidez y que nunca pudo ver la pelota, que no tuvo la capacidad para construir una jugada de gol y a veces ni hilar más de tres pases ofensivos. Con la ventaja, los de La Franja fueron un equipo obrero, que se organizó y distribuyó bien la cancha, siempre tuvo una opción de pase y nunca se complicó la vida, todo lo contrario, se plantó con autoridad y en la mayor parte del juego le dio toque de pelota a los locales.
Desubicado y desordenado, Pumas no le tomó el pulso al juego, Memo mandó a Cortés a la media de contención para que Javier tratara de ejercer el mando de las acciones y el volante claudicó. En cambio Puebla, que nunca bajó su personalidad, encontró en Luis García a un tipo espléndido que llevó las revoluciones de La Franja, el español es un jugador inteligente al que nunca se pudo frenar, cuando se mezcló con los medios proyectó a su escuadra, siempre supo repartir el balón; al tiempo que la defensa y la media local sólo le vieron el número en la espalda.
Pumas nunca apareció en la cancha, fue un equipo partido en todas las líneas, sin seguridad en defensa, sin control en el centro del campo y sin conexión en la parte de ataque: Un equipo pequeño en resumen. Ayer, hubo jugadores que no asomaron ni por equivocación: Orrantia, perdido en la banda, Bravo y Herrera dormidos en ataque, Espinosa y Campos extraviados en la medular y una defensa lenta. Así, los avisos más claros de Pumas fueron un tiro de Bravo que Alexandro Álvarez resolvió con un manotazo y un tiro centro de Cortés que el argentino no logró empujar.
Para el segundo tiempo la historia no cambió. Nunca hubo ese revulsivo en Pumas que corrigiera el rumbo. Entraron Juan Carlos Cacho y David Izazola, pero tuvieron la misma suerte. Y Puebla no perdió su rostro, al contrario, se plantó con más personalidad.
La desesperación apareció en Pumas y con ella regresaron las tarjetas rojas. Marco Palacios se fue al vestuario por doble amarilla, tras una falta sobre Lucas Silva, síntoma perfecto de que fue una pésima tarde para Universidad. Sin con once empatar era complicado, con uno menos llegó el derrumbe total.
Puebla aprovechó los huecos, Damarcus Beasley se fue por izquierda, mandó un centro que Luis García controló en el área y venció a Palacios con un tiro de zurda. Ahí se acabó la película, el resto del juego nunca hubo la sensación de que Pumas pudiera descontar y sobre el final se salvó del tercero.
Pumas fue un desastre, su fortaleza en casa dejó de existir en los últimos dos partidos, ayer el funcionamiento fue pésimo, igual que los inventos del entrenador. Si esto no es una crisis, es lo más parecido que existe a ello.
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“Estamos bien”: Luis García
Luis García, delantero de Puebla, destacó la labor de su defensa, pues dijo que mantener su portería imbatible les dio la confianza a los delanteros para hacerse presentes y lograr la victoria en el Estadio Olímpico.
“Lo importante fue que mantuvimos el cero en la portería, eso nos permitió hacer un buen partido. Estar concentrados los 90 minutos nos ayudó bastante, sabíamos que Pumas es un equipo muy rápido en la delantera, pero nuestra defensa realizó un gran trabajo”. Respecto a las situaciones extra cancha por la que ha atravesado Puebla, el jugador español declaró: “Estamos bien, la directiva nos ha apoyado al cien por ciento, no tenemos ninguna queja. Nuestro presidente nos da mucha tranquilidad y estamos muy unidos para que el Puebla vaya para arriba”.
Gabriela Martínez

