No me asusté: Carreño
Tras un entrenamiento, un grupo numeroso de aficionados Rayados levantaron al delantero Darío Carreño y lo ovacionaron
MONTERREY, Nuevo León (6 de febrero).- Como un héroe, Darío Carreño salió entre hombros ayer en el Estadio Tecnológico, donde unos 12 mil aficionados invadieron la cancha justo al terminar el entrenamiento.
Un grupo numeroso de aficionados Rayados, levantaron al delantero regiomontano y lo ovacionaron al tiempo en que una sonrisa nerviosa se dibujaba en su rostro. Esta, tan solo fue una de las muchas fotografías de jugadores rodeados por seguidores durante su trayecto cancha-vestidores.
"La verdad fue impresionante", reconoció Carreño 45 minutos después, todavía con la adrenalina de aquel momento.
"La verdad que sí fue impresionante, la verdad fue una gran impresión que me cargaran (entre hombros)", insistió con palabras atropelladas.
Al tiempo en que el atacante rayado avanzó desde los hombros de un fanático, otros como Humberto Suazo intentaba eludir la "marca" de un numeroso grupo de entusiastas que coreaban su nombre.
Carreño por las alturas; el Chupete escabulléndose entre la gente. Dos retos con final desafiante. Aunque al menos el regio lo disfrutó.
"No me lo imaginé, estaba yo normal y empezaron a levantarme y entonces pensé: '¿qué le hago?', ya se me estaba amontonando mucha gente", relató.
Entonces, por fin logró convencer a su gente de bajarlo y sin un solo rasguño pudo llegar a su destino final: los vestidores. Repartió algunos autógrafos, pero solo algunos porque la situación no ameritaba para más.
"No me asusté, sé que la gente es tranquila y sabe cómo comportarse, y bueno, no pasó nada, todo está bien", complementó.
En charla informal, el técnico Víctor Manuel Vucetich coincidió con su jugador e incluso dio a conocer que en el trayecto a los vestidores ayudó a un aficionado que había caído al suelo tras tropezar con una cerca divisionaria.
"Ellos no lo hacen con mala intención, ellos solo demuestran el cariño que le tienen al equipo. De hecho, cuando avanzaba a los vestidores, un muchacho se cayó en las cercas (divisorias) que les ponen a ustedes (prensa) y yo lo ayudé a levantarse, porque además, si intento esquivarlo, la demás gente no se hubiera percatado y también se hubiera tropezado", expresó.

