Pachuca se juega el torneo en el Azul

Con bajas por cansancio, los Tuzos enfrentan al Cruz Azul con el riesgo de
que si no ganan, quedar virtualmente eliminados a dos jornadas de que
termine el torneo

PACHUCA, Hidalgo (13 de abril).- Con ausencias, los Tuzos se juegan su última carta del torneo local ante el Cruz Azul, en un duelo que estará lleno de morbo por diversos factores: el enfrentamiento con dos queridos del Pachuca, Enrique Meza y Christian Giménez, además de que es el primero de tres enfrentamientos en el mismo número de semanas.

Después de perder el control sobre su destino tras la derrota contra el Atlas, el cuadro hidalguense se juega todo frente a La Máquina, pues de perder y con una serie de combinaciones prácticamente estaría eliminado del Bicentenario 2010.

A pesar de ello, Guillermo Rivarola apostará por la rotación en su cuadro titular, ya que determinó que la intensa actividad por la que pasa su equipo está afectando su desempeño, por lo que dará descanso a algunos de sus titulares habituales, tales como Jaime Corre, Gerardo Rodríguez y Damián Manso, quienes ya resintieron la carga de trabajo, y en específico, el argentino salió con un golpe el sábado.

“Nos hemos dado cuenta el sábado pasado que si bien el equipo venía con buena inercia, creo que hemos sentido un poco el desgaste, trataremos de ser inteligentes para ver si hacemos alguna rotación”.

Entre los cambios que planea “El Tiburón”, está el de usar a jugadores de la cantera como Víctor Mañón, Fernando Cortés y Héctor Hernández, todos ya debutados en Primera División.

Respecto al partido frente al Cruz Azul, Rivarola comentó que pese a que dependen de otros resultados, sus pupilos tienen buen ánimo para buscar la calificación a la Liguilla, y el primer paso es en la capital del país.

“Estamos bien, con muchas ganas, con mucha ilusión, más allá que no pudimos conseguir un triunfo el sábado que nos podría haber dejado un poco más tranquilos, pero el equipo está con mucha ilusión de hacer un buen juego el miércoles en el Estadio”.

Pero el duelo tiene más que una implicación directa de Liguilla, también posee su carga emocional al ser la primera vez que los Tuzos enfrenten a quine fuera su símbolo los últimos años, “El Chaco” Giménez.

A lo largo de la semana, el argentino hizo público su amor y respeto por los Tuzos, al mencionar que tiene buenos recuerdos de su paso por Pachuca.

“Imagínate cómo me siento de saber que voy a jugar contra Pachuca, son sentimientos muy bonitos porque es un club al que le tengo un cariño súper especial, obviamente que mi corazón siempre va a estar con Pachuca, es un cariño que se arraigó en mí por todos los buenos momentos que viví en esa institución”.

Así, ya no hay margen de error, o Pachuca gana en el Azul o se despide de la Liguilla, siendo un riesgo que “El Chaco”, aquel quien diera tantas tardes de gloria a los hidalguenses al final de cuentas fuera su verdugo.

Alejandro Suárez