Ballesteros se plantea su regreso

Severiano Ballesteros, golfista español, y quien se encuentra aún débil por las quimioterapias que recibe, estaría en el torneo St. Andrews

MADRID, España (10 de marzo).- Cortinas cerradas y recomendación a los fotógrafos de que no disparen para que la luz no lo moleste: así se cuidó hoy a un solidario, agradecido y todavía frágil Severiano Ballesteros, que ansía regresar al golf.

El mejor golfista español de todos los tiempos sueña a los 52 años con empuñar un driver en julio por primera vez desde que en octubre de 2008 le diagnosticaron un tumor cerebral, por el que debió ser sometido a cuatro operaciones.

La debilidad ocasionada por la quimioterapia y la radioterapia a las que fue sometido no lo detiene.

"Está muy animado y en la cuesta arriba", dijo a dpa Gonzaga Escauriaza, presidente de la Federación Española de Golf, que coincidió con Ballesteros un par de semanas atrás y lo vio "muy gracioso y muy hablador".

El reencuentro con el deporte que ama Ballesteros sería en St. Andrews, en el torneo especial de cuatro hoyos que se jugará como preámbulo del Abierto Británico y al que fueron invitados 32 ex campeones, entre los que también se encuentran glorias como Jack Nicklaus, Tom Watson y Nick Faldo.

El mítico dibujo escocés sería el mejor escenario posible para su vuelta al golf, que lo tuvo como uno de los gigantes de los últimos 35 años al ganar dos Masters de Augusta, tres British Open y seis Copas Ryder.

"Tiene que ser la noticia del año. Es el ídolo de los ídolos allí", recalcó Escauriaza.

No debería ser un impedimento el accidente que sufrió el último fin de semana en el camino que va de su casa al campo de golf. Se dirigía a continuar con su gran pasión, jugar al golf, cosa que comenzó a hacer poco a poco.

"Me caí del 'buggy', pegué la cabeza contra el asfalto y estuve cuatro días en observación, pero ya estoy recuperado y me encuentro fenomenal", reveló hoy Ballesteros en Madrid con la mirada profunda y la voz firme.

El deportista acudió a la capital española para someterse a la habitual revisión que se la practica cada tres meses y a presentar un programa de televisión de desarrollo de jóvenes golfistas del que será jurado y al que apoya a través de su fundación.

En un momento crucial de su vida, Ballesteros recuerda de manera agradecida a quienes le tendieron una mano cuando él era apenas una promesa y esa gratitud la transformó ahora en el verbo que más repite: ayudar.

"No creo que en esta vida haya habido alguien que haya conseguido algo sin ser ayudado. Yo por ejemplo fui ayudado por el doctor César Campuzano, que me pagó los gastos para poder viajar por Europa y competir. Fui ayudado por el doctor Santiago Ortiz, que era el que menos pagaba (cuando) yo iba de caddie, pero era con el único que podía jugar".

dpa