Tras los pasos de Arellano
Ilusiona a cantera rayada el debut en Primera División, teniendo como ejemplo a Jesús Arellano, ídolo de infancia y actual compañero de vestidor
Jesús Arellano comentó ayer a La afición su visión de vivir esta temporada como posiblemente la última en su carrera profesional.
Pero más allá de lograr retirarse con un título, el legado del emblema rayado ha germinado ya en las nuevas generaciones, que hoy encaran la pretemporada teniendo como ejemplo al habilidoso volante regio.
César Martínez, Luis Rodríguez, Eduardo Guevara, Mauricio Aguirre y Brian Martínez son cinco jugadores que desde las arenas de Cancún buscan un lugar en el primer equipo, siguiendo los pasos de Chuy, su ídolo desde la infancia.
Sus nombres, ahora desconocidos en el panorama del balompié, pero con el sueño de ser en el futuro cercano las nuevas realidades de la escuadra albiazul.
“La verdad que es una experiencia que todos queremos tener, todos anhelamos estar en el primer equipo, y es parte del proceso, ganarse un lugar con el trabajo fuerte”, comenta César Martínez, quien tiene 20 años y juega como medio por derecha.
“Siempre quise estar en este lugar, y ahora tengo que brindarme para mantenerme”, agrega.
Brian Martínez, también originario de la Sultana, vive su tercera pretemporada, pero con un enfoque distinto, por no lograr aún el nacimiento a la máxima categoría, y por tener tres años más que su primer llamado a los 16.
“Ahora estoy un poco más grande, vine por primera vez con Miguel Herrera, y escuchando lo que nos dicen los grandes, tenemos que pensar que la oportunidad ahí está”, explica el delantero.
“El esfuerzo lo tenemos que dar, como Chuy, que es al que uno toma como ejemplo, porque él salió desde básicas y tiene gran trayectoria, y ahora que también lo tenemos de compañero, hay que aprender de su experiencia, lo futbolístico; es un símbolo del equipo”.
Entre el grupo se encuentra Luis Rodríguez, medio derecho de 18 años, quien con su cabello a rape y por sus facciones guarda un parecido en la distancia al chileno Humberto Suazo.
“Sí, me dicen que si somos hermanos de Chupete, pero es broma, lo importante es aprender de ellos, porque yo a Arellano lo veía de siempre, y ahora estar con él es otra cosa”.
Inspirado en la figura de Jorge Campos, Mauricio Aguirre, de 21 años, tiene un largo recorrido desde su posición de portero, al militar con equipos como Gallos Blancos y Celaya en Primera A, pero sin debutar aún en Primera. Su reto, aprender de Omar Ortiz y Jonathan Orozco, y dejar una buena impresión al cuerpo técnico para ser considerado.
“Es una experiencia muy bonita, llegar al primer equipo para un chavo es una motivación extra, y sueñas con estar con figuras hechas, uno quiere ser una de ellas”, explica.
Completa la lista Eduardo Guevara, defensa central de 19 años, quien con seis años en la institución espera el paso definitivo para llegar a la rama estelar.
“Aquí creo que es de valorar, porque muy poca gente tiene la oportunidad de entrenar con Suazo, Arellano”, refiere. Siempre he admirado a Alessandro Nesta, de Italia, y Rafael Márquez de México, y ahora que se empieza se sueña ser como ellos, pero por lo pronto a trabajar duro para que nos volteen a ver”.

