Todo mundo cree saber de automovilismo

auto afición Luis Ramírez
28 Feb, 2012 23:32:10

Los grandes accidentes del automovilismo llaman a que cualquiera exprese su opinión, que de información sin tener las bases necesarias para ello. De un derepente salen detractores del automovilismo, gente que en su vida dedica cinco minutos a una carrera. Surgen reporteros, comentaristas quienes ofrecen datos equivocados; y es que, para ellos, lo importante es comentar la imagen sin importar si los datos a comunicar son los correctos. ¿Quién les dirá algo? Al fin, pocos saben de automovilismo en México.

El accidente de Juan Pablo Montoya en Nascar nos recordó eso, pero tan sólo, es la continuación de una cadena. A mi memoria llegó cuando la trágica muerte de Dan Wheldon en Las Vegas 2011, dentro de IndyCar, llamó la atención de diversos medios nacionales a la serie. Nula cobertura a las míticas 500 Millas de Indianápolis, pero el día del incidente fatal todos los ojos estaban sobre ellos.

De igual forma fue con la tragedia de Marco Simoncelli. Pocos medios en México le damos cobertura al MotoGP, y ese día, la historia cambio. En un instante acaparó las miradas, pero únicamente por la nota amarillista.

En México, el seguir a un piloto o una categoría por el espectáculo que ofrece parece estar prohibido. El deporte motor únicamente se convierte en nota en la mayoría de los medios de comunicación cuando se presente la muerte.

Existen quienes critican cuando en toda su vida nunca han estado cerca de una pista de carreras. Cuando no han visto un vehículo de competencia, sin importar la serie, a centímetros. Cuando no han sentido el rugir de un motor en un circuito.

Debo aclarar que no todos son así. Existen medios quienes le dan seguimiento sin importar esto. Quienes reflejan las categorías por las carreras épicas, por los problemas políticos, por los desencuentros; no todo es color de rosa, pero al final, ellos están ahí en cualquier instante.

En México, seguimos siendo un país donde lanzar la primera piedra es una costumbre sin tener las bases necesarias para realizarlo. Desgraciadamente se sigue pensando que cómo nadie sabe, nadie se molestará por datos erróneos. Para ellos, su mala suerte, es que, a quiénes les gusta el automovilismo es un público conocedor, informado, y por ende, ante esas fallas, dejará de creer en el medio.