Un Dakar sin corazón

auto afición Luis Ramírez
14 Ene, 2012 23:08:13
El ser humano parece haber perdido todo sentido de humanidad cuando de ayudar al prójimo se trata, sin embargo, el Rally Dakar nos otorgó dos ejemplos de que los valores aún existen en algunas personas.

El Rally Dakar 2012 nos dejó dos grandes lecciones en el mundo del deporte. Pocas veces una competencia puede reflejar las dos caras del deporte, y en especial irradiar tan fielmente su esencia. La prueba más extrema del mundo nos enseñó que el mundo aún tiene salvación, que aún existen seres humanos capaces de anteponer sus valores al deseo de perseguir una victoria. Que aún existen seres humanos con la capacidad de reconocer sus errores o porque no, tenderle la mano al caído, ayudar al rival sin importar su bandera.

Primero deseo resaltar la parte positiva que nos deja el Dakar 2012 en el lado humano. El pasado fin de semana mis editores Miguel Boada y Carlos Sánchez veíamos asombrados lo siguiente.

Apenas en la etapa de Fiambalá a Chilecito, el brasileño Guilherme Spinelli pidió su exclusión de la competencia tras admitir haber recibido ayuda del público para reponer el alternador de su Mitsubishi, algo prohibido por el reglamento de la competencia ya que únicamente su asistencia oficial puede apoyarlo con esta tarea. El piloto caminó directo ante los comisarios y solicitó su descalificación al considerar no poder cargar con el peso de haber hecho trampa. ¿Cuántas personas en el mundo pueden presumir haber cometido un error y reconocerlo? ¿Cuántos pueden evitar que este error crezca?

El portugués Paulo Goncalves del equipo Husqvarna también dio otra muestra de bondad, pero él en el departamento de solidaridad al ayudar al francés Cyril Despres a salir del fango durante la octava especial de competencia. Una falla en el libro de ruta llevó a los dos competidores a quedar atrapados por más de 10 minutos, mientras el español Marc Coma se escapaba en los tiempos tras haber esquivado la sorpresa.

Goncalves trabajó para sacar la KTM de Despres de esa zona, al final lo consiguieron juntos. Segundos después, el portugués esperaba recibir la ayuda del francés en agradecimiento, sin embargo, éste aceleró para continuar su persecución respecto a Coma. El portugués veía atónito como una persona a la cual ayudó le daba una patada y lo dejaba tirado en el desierto.

Por un lado, Paulo nos mostraba su calidad humana para poder sacrificar su resultado a cambio de ayudar a un competidor más; pero por el otro, Despres nos expuso el egoísmo del cual puede ser capaz una persona con tal de perseguir sus metas personales. ¿Cuánto le hubiera costado a Cyril quedarse a ayudar a Goncalves? Nada, porque al final de cuentas los comisarios decidieron borrarle el tiempo perdido cuando quedó atorado en el fango por el error al trazar la ruta, una decisión que a la postre perjudicó a Marc Coma quien a pesar de ser el encargado de barrer el camino no fue pescado por la trampa. Sus 10 minutos de ventaja quedaron reducidos a nada.

Cyril Despres es el mejor motociclista de rallies raid del mundo, es el mejor del Dakar; sin embargo, sus dos últimas victorias han estado llenas de polémica. La del 2012 estará marcada por su egoísmo. Cruzó primero la meta en Lima, Perú, pero detrás pisoteó a gente para poder alcanzar sus objetivos.

Cuando nos preguntamos por qué en el mundo cada vez existen menos seres humanos, es porque el propio hombre se encarga de exterminarlos.