Destino: Herzoagenaurach
Nunca pensé que hacer una maleta para un viaje de 45 días fuera tan complicado; pantalones, playeras, zapatos, medicamentos y calcetines, pero sin duda lo mas difícil, buscar los colores ideales de mis calzoncillos para obtener una combinación perfecta con los mas de 15 cambios de ropa, eso sin contar el equipo de trabajo; Computadora, docena de cables, cargadores, cámara de video, micrófonos, esponjas y pilas, además de otros tantos objetos, que hasta hoy no se para qué sirven pero ahí están, ocupando espacio en mi maleta.
Mi vuelo Monterrey-México salió a las cuatro de la tarde, y como en cada viaje, incondicionalmente voy vestido con mi camisa roja tipo polo. En Honduras, El Salvador, Costa Rica, Trinidad y Tobago y en algunos viajes a Estados Unidos esta camisa me ha dado SUERTE, aunque hoy al estar en el aeropuerto de monterrey minutos antes de partir, me di cuenta que la fortuna siempre ha estado conmigo, MI FAMILIA.
Una hora y media después de salir del aeropuerto Mariano Escobedo arribamos a la Ciudad de México, y digo arribamos porque siempre me acompaña mi computadora y mi cámara de video, ahí Ricardo Magallán ya me esperaba para tomar el vuelo que nos llevaría, como dice el slogan de una aerolínea mexicana “Directo y sin escalas “ a París.
Nueve largas horas de viaje, México-París, en las que aproveché para comenzar la lectura de un libro “El Secreto”, y obviamente también aproveché el tiempo para jugar con mi “PSP”; París solo fue escala para llegar a Fránkfurt y de esta ciudad Europea viajamos por tren durante 2 horas, para llegar por fin a Herzoagenaurach donde la selección mexicana estará teniendo sus entrenamientos, y es justamente aquí en donde inicia la AVENTURA de Aguirre y sus muchachos…….

