"Raúl Arias renunció"
Siete puntos de 18 posibles, dos triunfos y un empate en seis fechas del Torneo Apertura 2009. Tres derrotas al hilo, todas como visitante. Malas cuentas, de espanto, para un equipo nacional, como el Guadalajara.
Santos Laguna, América y Monarcas Morelia han sido los verdugos, los culpables de evidenciar aún más lo que ya por todos era conocido, excepto por Jorge Vergara, quien sigue pensando que las mismas fórmulas que le han funcionado en la proliferación de sus “maravillosos” productos alimenticios tendrán el mismo efecto en el equipo de futbol que le pertenece en nombre, pero no en esencia.
Nada más alejado de la realidad. Sumado ello, a que por voluntad propia se ha alejado de los micrófonos y de las pantallas, ya no es más un factor de distracción, como solía serlo, cuando había necesidad de hacer virar la atención sobre otros temas, menos el funcionamiento de Chivas.
En sus mejores momentos, llenaba los espacios noticiosos deportivos, hacía de sí mismo todo Chivas, él era Chivas -es Chivas-, así se presentaba -se presenta-, y se vendía -se vende- como tal, como postrado en un anaquel desde el cual, montado en el púlpito, daba –da- misa sobre lo que debía ser el futbol y cómo debía –debe- verse, analizarse, hacerse. De ahí su reclamo, a la vez que elogió a su figura: “Muchos nos han copiado”.
Hoy, en tiempos de crisis, se hace recurrente escuchar del esposo de la exitosísima empresaria Angélica Fuentes el “llámenle a Rafael Lebrija” -su presidente deportivo-. Otros asuntos tienen más ocupado a Vergara, seguramente la cobranza de que es objeto en Costa Rica, para empezar.
En tanto, lo que los aficionados rojiblancos quisieran escuchar desde ya, es el "Raúl Arias renunció", único paliativo que resolvería aunque sea de momento la crisis de identidad que vive en equipo, pues habiéndose definido por años como uno propositivo, agresivo en ataque, con la misión de agradar a la tribuna, antes que alimentar el ánimo resultadista de su entrenador.
Pero, y luego de que Arias se vaya, ¿qué? Mientras Vergara siga pensando en que sólo él tiene la verdad, aunque siempre ponga por delante al tan famoso como inútil Consejo de Futbol, el asunto no tendrá remedio. Mejor que le dé chance, así sea por el torneo que viene, a Lebrija, quizá él pueda sacar del ojo a estas Chivas, que se queman.
PD: Bueno, no renunció finalmente, LO RENUNCIARON. Ya podrán estar felices, señores. Entra "El Guero" Real, por tres partidos, y si lo hace bien, chance y hasta se quede para el otro torneo, aunque en ese club ya uno no sabe.

