La presión en McLaren por Sergio Pérez
Martin Whitmarsh, director general de McLaren, apuesta más que un campeonato en la Fórmula Uno con la contratación de Sergio Pérez como piloto de Woking, pone también su reputación en juego. La casa inglesa no gana un título de constructores desde 1998, y desde ese año únicamente han conquistado uno de pilotos; el de 2008 con Lewis Hamilton. Así, la misión en el 50 aniversario es triunfar.
Whitmarsh sabe que la contratación del piloto mexicano no sentó bien en la prensa inglesa, que junto con la italiana tiene una gran injerencia en los equipos de sus países. La mayoría de ellos prefería ver al escocés Paul di Resta sentado en el lugar de Lewis Hamilton, el último hijo prodigo de Ron Dennis y que decidió irse a Mercedes Benz para tomar las riendas de ese proyecto, claro, a cambio también de un salario atractivo.
Los resultados del final de temporada 2012 no dejaron bien parado al tapatío. Ningún punto conseguido mientras el japonés Kamui Kobayashi obtuvo un podio en el gran premio de su país. Habrá quienes dirán que Sergio Pérez sumó tres podios en la temporada, pero para McLaren eso es insuficiente y para la prensa de ese país la constancia es clave, en especial, en un campeonato donde Red Bull puede sorprender y elevar su nivel en cualquier momento y ante un Fernando Alonso que con un Ferrari es capaz de sumar puntos en cada gran premio para, a pesar de no tener un monoplaza competitivo, poder llegar hasta la última fecha del calendario con opciones de pelear por la corona.
Más aún, la salida de Lewis Hamilton a Mercedes podría traer más repercusiones, unas que serían graves y que ya han vivido en el pasado en Woking. Paddy Lowe, el jefe técnico del equipo suena para emigrar a las flechas plateadas en un futuro no muy lejano. Aunque Martin Whitmarsh ha dicho que se mantendrá con McLaren en el 2013 no habló del 2014, justo el año en que las nuevas normativas entrarán en vigor; la más importante, el uso de motores V6 en lugar de los V8 y los cambios aerodinámicos que con ello conllevara. Si McLaren pierde a Lowe podrían vivir una era similar cuando Red Bull contrató a Adrian Newey.
Martin Whitmarsh apuesta porque Sergio Pérez pueda cargar en algún momento con el peso de la escudería, tal como lo ha hecho Jenson Button. Checo cuenta con el talento y las habilidades y ahora deberá aprender a trabajar con una nueva presión; la de pelear no por sumar puntos, sino por conseguir victorias e intentar ganar un campeonato. Sumado a ello, su co-equipero también desea lo mismo y de los tres equipos punteros el originario de Jalisco es quien más complicado tiene ese asunto.
En Ferrari es claro que Fernando Alonso es el supremo. Felipe Massa es el escudero. En Red Bull nadie tiene duda de que Sebastian Vettel será apoyado para buscar su cuarta corona por el australiano Mark Webber. En McLaren no será así. Si bien Jenson Button es el hombre de experiencia el mexicano no se dejará intimidar. Ambos deben tener en mente que una de las misiones es el campeonato de constructores, que además de otorgar prestigio concede unos millones de dólares extras.
Así, McLaren ha hecho una nueva apuesta arriesgada. En 2007 lo hicieron con Lewis Hamilton a quien un año después convirtieron en campeón del mundo. Ahora, Sergio Pérez se convierte en el talento a desarrollar. Se habla al interior que no existen presiones, pero la realidad es que en los equipos de punta siempre existen, porque esos lugares son codiciados. Whitmarsh confía en que su apuesta reditúe y regrese a la casa de Woking a la cima.

