Cuervos, el equipo del destino
Después de cinco meses de temporada y playoffs quedaron definidos los contendientes para el Super Bowl XLVII: Ravens y 49ers, un duelo que tendrá un matiz especial porque por primera vez en la historia dos coaches hermanos se verán las caras en el partido grande de la NFL.
John (Cuervos) y Jim Harbaugh (49ers) serán el foco de atención y sobre quienes se construirán cualquier tipo de historias previas al enfrentamiento del 3 de febrero en Nueva Orleans. Dos entrenadores debutantes en estas instancias, cuyo trabajo ha hecho de sus equipos dos dignos y merecedores contendientes del Super Bowl.
John, el mayor (23 de septiembre de 1962), vive su quinta campaña al frente de los Ravens, equipo al que ha calificado siempre a la postemporada, mientras que Jim (23 de diciembre de 1963), está en su segunda campaña con los 49ers, calificándolos en ambas a la postemporada.
Las apuestas en Las Vegas marcan como favorito a San Francisco por 4 puntos, aunque seguramente la línea se apretará hasta 3 o 2.5. Esta situación no le importará mucho a los Ravens, toda vez que en dos de los tres partidos de playoffs fueron desfavorecidos en las apuestas.
Ante Denver, Broncos era favorito por 9 puntos, y frente a los Patriotas, la tendencia se inclinaba hacia Nueva Inglaterra por 8.5, de ahí que no ser favorecidos otra vez no les importará mucho, al contrario, le dejarán esa etiqueta y la presión a los 49ers.
El partido en sí resultará muy parejo, peleado de principio a fin. No obstante, soy de las personas que cree mucho en el destino de los equipos. ¿A qué me refiero? Baltimore sacó un triunfo increíble de Denver empatando un partido que perdían por 7 puntos, con 30 segundos en el reloj y estando en su propia yarda 30, para después ganarlo en tiempo extra.
Y el domingo en Foxborough jugaron un encuentro casi perfecto, limitando a la mejor ofensiva de la Liga en 13 puntos, con un ataque que ejecutó muy bien tanto por carrera como por pase.
¿Quieren más? Los Cuervos traen la motivación de despedir a su gran líder, Ray Lewis, con una victoria, la cual se traduciría en el segundo anillo de campeón para el estelar linebacker.
Por supuesto que los 49ers tienen un gran equipo y también las armas para ser campeones. Un sólido ataque, una defensa que aprieta o hace la jugada grande a la hora buena y un coach líder y motivador. Y no olvidar la peculiar historia de Colin Kaepernick, aunque bueno, de ella platicaremos en los próximos días.
Por lo pronto, ojo con los Cuervos, porque el destino parece depararles un final feliz en esta temporada.
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