El último Clásico de Lobos y Tigres
¿Tigres, qué te ha pasado en los Clásicos? ¿Qué hace el Monterrey para nublar tu mente? ¿Por qué en cuatro años no le has vencido? Pero cómo vencerle si en los últimos 4 derbis ni un solo gol le has marcado. ¡NI UNO!
Seguramente, identidades como Basanta, Mier, Morales, Darvin, Meza, Pérez, Osorio y por supuesto Orozco, se te indigestan. Porque cada que los desafías, quedas expuesto al fracaso. Al fracaso de no superarlos. Tu imagen endeble, enfría; tanto o más como tu sequía.
El último gol de tu gran genio, Lobos, es tan añejo o más como las penúltimas elecciones en Nuevo León. Sí, en el Apertura 2008, Lobos apareció en el último triunfo ante Monterrey. Pero desde entonces nadie lo encuentra. Ni tú, ni yo. Ni en el Tec ni en el Volcán.
Para dimensionar tu enfermedad en los Clásicos, te ofrezco dos datos: tu último triunfo llegó cuando Rayados solo tenía dos estrellas en su escudo (ahora tiene seis) e Hiram Mier ni había debutado (y ahora acumula un título de Liga, dos de Concacaf, uno en los Panamericanos y otro en los Juegos Olímpicos).
Si Lobos no ha aparecido, tampoco lo han hecho los Damián, Elías, Pulido, Cunha, Acosta y hasta Mancilla en su época de felino.
Pero cuestionarte a ti Tigres sin elogiarte a ti Monterrey, sería un pecado de mi parte. Tan grave como el que carga Ferretti, por su incapacidad de anotarte a ti Monterrey en cuatro oportunidades diferentes.
El colmo “fantástico” para ti sería que el español levante la mano para romper el maleficio, tal y como lo hizo Kostadinov en los 90, que pasó desapercibo todo el torneo, pero apareció en la fecha más importante. ¿Lo recuerdas?

