Bienvenido de vuelta, Peyton
El primer domingo de la temporada todo era reír y cantar en Denver por la victoria de sus Broncos ahora liderados al ataque por Peyton Manning, quien regresaba a la NFL después de 20 meses de inactividad por una lesión en el cuello, la cual le requirió de cuatro cirugías y muchas dudas sobre si podría volver a jugar a la NFL al nivel que había tenido en su momento con los Potros de Indianápolis.
Esa noche, Denver se impuso a uno de los contendientes en la Conferencia Americana, los Acereros de Pittsburgh por 31-19, con una destacada actuación del hermano mayor de los Manning, quien completó 19 de 26 pases para 253 yardas y dos pases de anotación, un rating de 129.2 puntos y aguantó sin doblarse los golpes de la defensiva de Pittsburgh, que terminó por capturarlo en dos ocasiones.
Una semana después, Manning y los Broncos jugaron su primer partido como visitantes, otra vez en televisión nacional, ante otro rival importante, ahora de la Conferencia Nacional: los Halcones de Atlanta.
Sin embargo, las risas de ocho días antes se cambió en Peyton y los seguidores de los Broncos por preocupación y tristeza, toda vez que en sus primeras tres ofensivas, en apenas 8 minutos de partido, Manning fue interceptado tres ocasiones a manos de Thomas DeCoud, William Moore y Robert McClain, siendo ésta la segunda ocasión en su carrera en que le habían robado tres balones en el primer cuarto, la otra sucedió en 2007 en San Diego.
De igual manera fue el decimosexto encuentro en su trayectoria en la NFL en que le interceptaban al menos tres veces, aunque cuatro sucedieron en sus últimos 9 duelos, incluyendo playoffs.
Eso sí, pese a estar abajo, Manning siguió peleando y condujo tres series anotadoras, acercando a los Broncos 21-27 con 4 minutos en el reloj, aunque Atlanta logró dos primeros y dieces para agotar el reloj.
Esta vez Peyton completó 24 de 37 envíos para 241 yardas, un touchdown, tres intercepciones, 3 capturas y un rating de apenas 58.5 puntos. Sin duda, números contrastantes de una semana a otra.
La vuelta de este gran quarterback, uno de tres en la historia de la NFL con más 400 pases de touchdown, no será fácil. Su liderazgo y categoría no están en duda, pero su salud y fuerza en el brazo tendrán un signo de interrogación y cada golpe fuerte que reciba pondrá a temblar a los directivos y seguidores de los Broncos, y desde luego a su familia.
Y es que el calendario de Denver tiene programados encuentros ante Texanos, Patriotas, Cuervos y Bengalíes, amén de los 8 duelos interdivisionales que siempre resultan una férrea batalla en la trinchera.
Denver sueña en ser protagonista teniendo a Peyton al mando, ojalá la salud del famoso número 18 lo permita.
Espero sus comentarios.
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