La Fórmula Uno y su desinterés por Bahréin

auto afición Luis Ramírez
21 Abr, 2012 20:08:43
La realización de la carrera en Bahréin es tal vez uno de esos momentos donde el dinero pesó más comparado con el interés común de una población

Nunca he negado que la Fórmula Uno es un negocio, como lo es cualquier deporte. Quien diga lo contrario sería un hipócrita. No me gusta hablar de política en este espacio porque somos una sección de deportes, sin embargo, el automovilismo es el deporte más político del mundo, donde para llegar no sólo necesitas ser el mejor piloto, sino reunir más cualidades.

La carrera en Bahréin es un claro reflejo de cuánto nos importan los demás hoy en día: absolutamente nada. Cuando toda la caravana de la Fórmula Uno puede ir y plantearse hacer una competencia en un país donde la mayoría de la población está a disgusto significa que lo principal es el dinero; es lo particular, no lo general.

Eso es sucedido en ese reino. Sólo los allegados al poder, los musulmanes sunitas deseaban la carrera. Los chiítas, ese 70 por ciento de la población exigiendo sus derechos para tener más influencia en su gobierno desde hace 14 meses, no. No odiaban la F1, pero ahora todo puede cambiar. Que se corra es como un “no me importa tu falta de democracia ni tus 50 muertos en la lucha por la libertad”.

Sin duda, los negocios son lo primero para Bernie Ecclestone, pero uno debe entender cuando la situación política no lo permite. En estos momentos el pueblo de Bahréin no necesita una carrera. Necesitan una solución a sus demandas, a sus peticiones.

Lo reprobable es que sólo una persona expresó públicamente su negativa a viajar al interponer conflictos morales. Su destino fue ser despedida de Williams al no cumplir con su contrato.

Uno entiende que todos los integrantes de los equipos se encuentran bajo contratos y por ende no pueden perder sus trabajos, especialmente por la situación en Europa, donde la crisis está golpeando a varios países. Sin embargo, no es excusable que no se pronunciaran en contra de realizar un evento en una sede con graves conflictos sociales.

Una vez más, el dinero pesó sobre la humanidad.