¿Quién dice yo?
El martes 3 de abril se dio una situación sumamente peculiar que permitió ver una parte de la realidad del beisbol mexicano pero también la oportunidad para que se diferencien los "especiales" del resto...
Los Diablos Rojos del México de la Liga Mexicana (considerada nivel Triple A) enfrentaron a los Rangers de Texas (actual campeón de la Liga Americana) en el Rangers Stadium, donde la novena ligamayorista ganó 13-4...
Pero la pizarra final no fue lo más destacado de esta peculiar situación (ya que era lógico que los niveles entre uno y otro equipo fueran notablemente distintos) sino la realidad de que para llegar a MLB no sólo se necesita suerte ni capacidad... sino mucha actitud...
¿Cuántos de los emocionados jugadores de los Diablos que se tomaron fotos tanto en el clubhouse como en el campo llegarán a MLB? ¿cuántos dejarán ir esa posibilidad? ¿cuántos sabiendo que su camino no apunta a MLB sacarán algo de provecho de esta visita?
En un encuentro tan peculiar como este saltan a la vista el mundo de diferencia en el que viven los peloteros de una y otra realidad, y cómo esa experiencia es lo más cerca que estarán del máximo nivel de beisbol... al tener la oportunidad de conocer de cerca el trabajo de uno y otro lado, queda claro que para llegar a MLB uno de los puntos clave no sólo está en la capacidad real del jugador (sabiendo que cada uno tiene sus límites naturales y que para algunos nunca les permitirá aspirar a MLB), sino en la real actitud por querer ser...
Grandes cualidades en algunos jugadores (físicos destacados, poder, buena defensiva, aptitudes para crecer) simplemente echan a la basura el desarrollo de su potencial por una nula actitud para desarrollar su trabajo... entrenar con la ley del mínimo esfuerzo, no cuidarse al desvelarse o tener peso de más, dedicar poco tiempo al estudio del equipo rival, poco trabajo de gimnasio, conformismo son las barreras que hacen que muchos de los Diablos (como reflejo del pelotero mexicano) estuvieran tan cerca... pero tan lejos de pisar un campo de MLB pero como jugadores de MLB...
El haber pisado el campo, pararse en la caja de bateo, estar sentado en el dugout o bullpen, cambiarse en los vestidores para muchos fue la primera y última experiencia en este nivel... unos porque su vida deportiva está entrando en la parte final pero otros, porque simplemente "tienen hueva" de cambiar su historia...
Aun así, posiblemente sí habrá uno, dos o tres que hayan tomado esta oportunidad como el parteaguas en su carrera y su trabajo y mentalidad empiecen a buscar el camino para algún día tener la oportunidad de pelear por ser un pelotero de MLB...
¿Quién dijo yo? ¿quién seguirá con la misma actitud que los tiene en la LMB como uno más del grupo? ¿quién de los veteranos apoyará y motivará a los jóvenes para que esa experiencia que vivieron vs los Rangers la tenga alguien más en un futuro pero jugando para el equipo de MLB?

