Ni siquiera juntando los partidos moleros disputados en Estados Unidos por la selección nacional en los últimos tres años, podría igualar a lo que, en conclusiones, le dejó a José Manuel de la Torre la mini gira europea disputada por el Tri ante Polonia y Chile.
Siempre será mejor disputar partidos de esta índole en Europa, sin importar la monta del rival, que jugar ante la calidez que da el cobijo de los paisanos que siempre abarrotan las tribunas en cualquier estadio de los Estados unidos donde el Tri se pare ante el equipo que sea, la mayoría de ellos, del nivel más paupérrimo.