Después de ver la coronación de Sebastian Vettel como el campeón más joven de la Fórmula Uno por mi mente pasa el 17 de junio del 2007, mi primera cobertura como reportero en la máxima categoría, en el Gran Premio de Estados Unidos, y la primera carrera de este teutón quien a sus 23 años capturó el mundo.
Su talento quedó demostrado ese día cuando en su debut sumó su primer punto. Su llegada fue fortuita; en sustitución del polaco Robert Kubica quien apenas una semana antes había sufrido un fuerte accidente en el Gran Premio de Canadá.