Luego del 2-2 con Estados Unidos

Por fortuna, Hugo, por fortuna

La calidad de los jugadores "europeos" salva el juego elaborado de la selección de futbol de Hugo Sánchez; y claro, el carácter definidor de Jonny Magallón.

El partido entre las selecciones de México y Estados Unidos ha sido el fiel reflejo de la lucha con el sobrado pragmatismo que describe no sólo al equipo estadunidense, sino a su cultura en general; esa sociedad, contraria a muchas otras del mundo, no se complican, si ve una oportunidad para tomar ventaja y ganar, lo hará, sin reparar en demasiadas fórmulas elaboradas.
Privilegia la idea sencilla, parte de lo básico para de ahí alcanzar metas más altas y ambiciosas. Así se comportan también sus futbolistas, que en la cancha toman la pelota, la hacen llegar con rapidez al área del rival y de inmediato se perfilan hacia la portería. No hay mayor ciencia en su naturaleza. Todo lo contrario a otras selecciones, como la mexicana, que suele confundir, en la mayoría de los casos, el juego de conjunto con la efectividad que todo equipo de futbol debe cultivar.
Jugar en conjunto no significa necesariamente hacer circular la pelota por las piernas de todos los integrantes de la oncena, sino encontrar dentro de la universalidad de cualidades que cada jugador tiene el juego de conjunto entre la menor cantidad de ellos. Si la pelota va del portero a un medio y de éste al delantero para que defina, eso es también juego de conjunto, pues el resto está para apoyar la jugada si se requiere, aún así no intervengan de forma directa en la conclusión de la misma.
Así lo han entendido jugadores como Pavel Pardo y Carlos Salcido, que han sacado un enorme provecho a su estancia en Alemania y Holanda, respectivamente (con Stuttgart y PSV Eindhoven), para imponer su aprendizaje, su verticalidad y eficiencia, en el juego de la selección mexicana.
Prueba de ellos están los goles de Jonny Magallón -con pases de los "europeos" Pavel o Salcido-, a quien el entrenador Hugo Sánchez le debe no perder esta vez en el amistoso del miércoles por la noche en Houston.
Por fortuna, Hugo, por fortuna, cuentas con futbolistas de este nivel, que han sabido sacar a flote un barco que aunque dominador en los 90 minutos (como sucedió en su partido de presentación com DT del Tri ante mismo contrincante en febrero del 2007, en Phoenix) es incapaz de capitalizar todas sus opciones de gol gracias al juego elaborado que les quieres imponer, pero que los "europeos" han sabido asimilar para que al menos no los haga perder. Ahora sólo falta aprender a ganar, y claro, esperar a que Magallón -hoy jugador del Guadalajara- pronto emigre también a Europa, donde muy pronto lo veremos, porque su calidad como defensa alcanza los estándares de un mismísimo definidor, que es en lo que hoy está convertido.

FUERA HUGO!

FUERA HUGO!