¡Que sean cuatro por favor!

Si vieron la primera, segunda o tercera parte de la pelea Vázquez-Márquez, seguro se quedaron con ganas de más.
Los tres combates fueron intensos.AP

Hace quince días tuve la desgracia de presenciar el combate de Omar Chávez en Sonora y pensé en escribir en mi blog sobre eso, pero pensé que no valía la pena.
Ahora, después de haber visto un verdadero pleito, entre dos hombres que te hacen pensar que el boxeo es todavía un gran deporte me hace darme cuenta de que tal vez hay algunos que no están listos para “revivir” el boxeo.
Previo a la tercera parte de la disputa Vázquez.Márquez III , la cadena Showtime –que la transmitió en Estados Unidos- preparó unos promocionales excelentes, si se dan una vuelta por ahí en Youtube.com, todavía podrán verlos y revivir la atmósfera de las tres peleas que hicieron historia.
En cambio en México prácticamente no tuvo promoción, después de que Televisión Azteca ha pasado poco más de un año inflando funciones en las que están los hijos de Julio César Chávez o Jorge Arce. Y no es por que no sean – o vayan a ser- grandes boxeadores, pero la Vázquez-Márquez además de ser una pelea de Campeonato Mundial ofrecía un espectáculo que pocas veces se pude ver en el boxeo moderno.
Sin duda un mejor enfrentamiento que el De la Hoya-Mayweather o el Mayweather-Hatton que hicieron escándalos en Las Vegas.
Tal vez no sabían del gran producto que iban a transmitir por que las otras dos partes de la trilogía las había trasmitido Televisa, pero no es pretexto, les podría haber resultado mucho mejor en ratings que ver una preeliminar con Omar Chávez vapuleando a algún improvisado que no esté siquiera en su división o en forma e boxeador.
Israel Vázquez y Rafael Márquez dieron lecciones de boxeo, de pegada, de afán de derrotar al rival a toda costa, de convencimiento como el de Israel cuando se levantó para destrozar a Márquez en el cuarto round de la pelea del sábado, justo luego de que este lo había mandado a la lona y Rafael, en lugar de boxearlo intentó acabarlo, aunque le pesó al final, dio una muestra del hambre que se tenían.
Además siempre mantuvieron el espíritu deportivo, se hicieron cortadas notables en el rostro cuando estuvieron sobre el ring, Márquez incluso le rompió la nariz a Vázquez, sin embargo nunca salieron a dar patéticos espectáculos haciéndose de palabras dándose de empujones, ambos prometieron preparar sus mejores peleas y cumplieron.
No es el estilo de ninguno de los dos, Vázquez es un tipo con los pies tan fijos en la tierra que un día fue capaz de pedirle disculpas a un osado reportero de la redacción de La Afición que se atrevió a reclamarle por la bicoca que perdió apostando a su favor en la Vázquez-Márquez I.
La entrega de estos dos les ha hecho merecer mejores rivales, pensar en mayores bolsas. Llamaron la atención de personalidades como Sylvester Stallone, Jack Nicholson o el linebacker de los cargadores de San Diego Shawn Merriman, que normalmente no se aparecen para un combate entre un par de mexicanos. Vázquez y Márquez se ganaron la oportunidad de pensar en verse las caras con Jorge Linares, Juan Manuel Márquez o hasta Manny Paquiao si suben del peso Supergallo, se merecen ganar más dinero si se van a entregar así en el ring y se merecen más promoción de sus combates, para que en México sepamos, -como ya lo hacen afuera- que la trilogía Vázquez-Márquez forjó dos clásicos del boxeo. ¡Ojalá pudieran enfrentarse cada tres meses!